Estas letras son la continuación de lo que compartí la semana pasada. Aquí también se despliega una lista de canciones que le pusieron música a mis días durante el tremendo año que está por terminar, sólo que en inglés.
Y es que, aunque me resista al bombardeo del idioma anglosajón por aquí, por allá y por doquier, tengo que aceptar que la música es el lenguaje más universal de todos, pertenece a un lugar donde no existen ningún tipo de fronteras ni aduanas, venga en inglés, español, francés, coreano y/o arameo.
Una vez más, no olvides darle click a estas 12 canciones en inglés que elegí como parte del compilado musical de 2017.









Noviembre: Dua Lipa – «IDGAF» Corona Capital 2017. Es la canción que más he escuchado en los últimos meses sin parar.

Espero no haya olvidado ninguna canción verdaderamente significativa del año que ya se va.

¡Te deseo un súper próspero 2018!
Decidí hacer dos listas con la banda sonora que musicalizó el año que está por terminar, de modo que cuando el futuro nos alcance, tal vez, estas canciones desplegadas en mi blog, puedan algún día servir como referencia en el acervo musical del ciberespacio.
Un amigo dice que la música es la manera que tienen nuestros recuerdos  para comunicarse con nosotros. Y es que, en efecto, la música tiene el súper poder de desactivar todas nuestras resistencias, logrando atravesar con máximo dominio, todos y cada uno de los orificios de nuestro cuerpo, viajando a la velocidad de la luz e instalándose directamente en nuestro hipocampo cerebral.
De manera que la música se vuelve parte de nuestra genética y con el mínimo estímulo, nos sube al autobús mágico, transportándonos en un viaje directo y sin escalas a nuestro pasado.
En esta primera lista, comparto grupos o cantantes en español que me acompañaron en el auto, la casa, el taller y la oficina y que fueron muy buena medicina en la supervivencia de este año.
Cabe aclarar que la selección fue complicada, y no tuve de otra más que sacar varias canciones del conteo, como Cuxillo de Porter, o varias de JNS por ejemplo…

*Imagen que sólo pongo para ilustrar mi blog con la presencia de la Reina de Reinas, o sea, Regina Murguia que sobra decir que pertenece a JNS:P


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Acá la lista con las 12 canciones que musicalizaron el 2017, no olvides darles click:
Febrero: Natalia Lafourcade – Tú sí sabes quererme. Con ésta bailé como si el mundo estuviera por acabarse y no hubiera un mañana.

Julio: Vicentico – Paisaje.  Si bien esta canción la dio a conocer en el 2012, la versión que hizo para su presentación en vivo este año fue brutal. La voz de este Don y esta canción especialmente, me provocan llanto y alegría a la vez.
Septiembre: Comisario Pantera – Corre Amor. Canción cuyo título va muy ad hoc con las palabras que seguramente más de uno gritó durante los eventos de septiembre.

¿Cuáles hubieras puesto tú?

Este post continuará…
No recuerdo el momento en el que escuché por primera vez a esta banda, pero sí cuando pasaron a tener un alquiler en mi corazón.
Esta no es una historia de amor, tampoco de romance, sino de lo que pudo ser y no fue, también podría ser el titulo de una rola de José José, pero no, es simplemente un post más en mi blog, inspirado en la historia que no tuve con uno de los chicos que más me han gustado, gustan, gustarán…. a quien, para fines prácticos, llamaré Pepito.
Corría el año 2009, habían pasado tan sólo un par de meses de haber cortado con el chico con quien tuve una relación por 7 años, y no estas para saberlo, pero yo sí para contarte que me enamoro rápido y olvido muy despacito, de manera que cuando los caminos de Pepito y el mío, se cruzaron en aquella fiesta del Pedregal, yo no tenía ojos ni cabeza para interesarme en otro rollo más allá de mi tristeza.
“Madurar, es darte cuenta que las segundas oportunidades, no existen, porque jamás se presentan bajo las mismas circunstancias” … Tweet que se me ocurrió cuando, el año pasado salí a cenar por primera y muy probablemente, última vez, con Pepe, pues al poco tiempo se fue lejos de Mexiquito a vivir con quien ahora es su esposa.

Pero no nos pongamos melancólicos, todo esto dio la pauta para que durante semanas, yo no dejara de escuchar a la banda que le da título y tema a mi post, porque, entre muchas cosas (wuuuuuh!) digamos que esa noche le prometí con la mano en el corazón dos cositas. La primera, ver completa, de principio a fin, la película de “The Gonnies”, misma que ya adulta me voló los sesos; y la segunda, escuchar los dos álbumes completos de los “Alabama Shakes”.

Alabama Shakes es un grupo estadounidense de southern rock y blues-rock, formado en Athens, Alabama en 2009 (casualmente, el mismo año en que conocí a Pepito).

La banda se formó cuando la cantante y guitarrista, Brittany Howard y el bajista Zac Cockrell, comenzaron a reunirse en las tardes a escribir canciones, después de clases. Ambos asistían a la escuela secundaria en Athens, Alabama. Su música podría entrar en la categoría de  rock progresivo, pero pronto evolucionó a algo más parecido al roots rock. Después se unió a la batería Steve Johnson, quien trabajaba en la tienda de música local. El trío grabó sus primeras canciones, mismas que cuando Heath Fogg escuchó, se sumó con su guitarra. Aún contando con material original, es decir, de su propia autoría, continuaron grabando reversiones de James Brown, Otis Redding , AC/DC y otros grupos para llenar un set de 45 minutos bajo el nombre de «The Shakes». Más tarde agregaron “Alabama“ a su nombre para diferenciarse de otras bandas.

Cada una de las letritas que saltaron de mi teclado para conformar este post fueron escritas mientras corrían canciones como  «This Feeling», «Miss You», «Gimme all your love» y mi favorita «Hold on»… entre varias más.

P.D. No sé si tú Pepito algún día leas esto, en caso de que sí, dame sólo una señal chiquita y házmelo saber por la red social en la que aún de vez en cuando, mantenemos nuestra ciberamistad y entonces, estrecharte un ciberabrazo.


Por fin me dejé de morder las uñas en la espera del estreno de esta película. La ansiedad me comenzó cuando varios meses atrás, vi los avances en el cine. 


El impacto fue a primera vista cuando advertí a Tessa Ia, a quien admiro un montón no sólo por su trabajo como actriz, sino por su arte en general, a mi interés se le sumó Luis Gerardo Méndez, con quien he coincidido en proyectos y he tenido el gusto de toparlo de cerquita e invariablemente se me cae la baba, además de que tiene el don de arrancar sonrisas y carcajadas por donde se para. La siguiente conmoción me vino cuando me percaté del parito cardiaco que me estaba provocando la música que había elegido Rodrigo Dávila para musicalizar el road trip. A todo lo anterior, se le sumó el tema central, que me parecía era una mezcla entre drama, comedia romántica y ciencia ficción; entonces me di cuenta, de que todas mis resistencias estaban desactivadas, moría de ganas de verla.

Sinopsis:
Emilia (Tessa Ia) y su mejor amiga Violeta (Camila Sodi) emprenden el viaje de sus vidas. Un encuentro inesperado con un extraño sujeto (Luis Gerardo Méndez), quien asegura ser “de otro planeta”, las pondrá a prueba, haciéndolas dudar de todo lo que creían cierto hasta entonces. En este viaje descubrirán el verdadero significado de amistad.
Tal vez, hay algo en la historia de los personajes, con lo que me identifico y me confronta con mi propia realidad, con mis ideas y con mis miedos más grandes.

Además de todo lo anteriormente mencionado, no puedo pasar por alto la increíble y bellísima fotografía, y por supuesto, la ingeniosa dirección de Humberto Hinojosa.

La suma de todos los elementos que la conforman, lograron sacarme lágrimas y sonrisas, y la grata sensación de haber visto algo hecho con amor y bien hecho, lo que me dio la esperanza de que el cine mexicano ya no sólo nos contará tremendas, deprimentes y devastadoras historias de violencia, narcotráfico, política y corrupción.

(¿Qué le pasa?… ¿cómo le hace para ser perfecta?)