Los humanos siempre nos resistimos a nuestro destino.

Hola, si estás aquí, seguramente buscas información que te ayude a llevar una dulce vida más libre, o que te oriente en el apoyo que te gustaría brindarle a alguien a quien quieres mucho y que vive con diabetes. En ambos casos, déjame decirte que estás en el lugar indicado.

Me llamo Nelly Flor, soy cyborg y soy mexicana, y esas dos peculiaridades son mi súper poder y han determinado mi paso por la dulce vida. A través de este manual, te acompañaré paso a paso a descubrir el proceso de convertirse en una persona más sana con ayuda de las investigaciones y la tecnología de Medtronic.

Capítulo 1.

En este capítulo te introduciré en mi mundo y la relación pasional que tengo con la biotecnología de Medtronic.

El Comienzo.

Apenas habían pasado trescientos sesenta y pocos días de haber comenzado una nueva vida… una dulce vida, llena de responsabilidades, agujas, piquetes y “buenos hábitos”, cuando fui al consultorio de Héroe (que, para quienes me leen por primera vez, es mi Endo; Alfredo López Ponce) a pasar lista en un chequeo general y donde me propuso contactar a un asesor de Medtronic para considerar colocarme una bomba de insulina, pues él creía que yo era un candidato ideal. Recuerdo que me dijo de manera sensata que las ventajas de la terapia con microinfusora o bomba de insulina eran varias, además de ser más efectiva que ninguna otra para lograr un mejor control de glucosa y reducir el riesgo de sufrir hipoglucemias (quienes vivimos con diabetes, ya sea tipo 1 ó 2, y dependemos de insulina, sabemos que las bajas de glucosa es de lo peor con lo que hay que lidiar). Por supuesto me negué rotundamente…

Me negué porque mi pequeño y verde criterio, estrechamente ligado a la aceptación, me lo impidió, creando ideas saboteadoras en mi mente (donde las ideas son más grandes que en la realidad) como:

“TODO EL MUNDO me va a preguntar ¿qué es?”
“TODO EL MUNDO me va a ver”
“TODO EL MUNDO va a saber que estoy enferma”

Obviamente la mirada la tenía puesta en los demás y no en mi… obviamente estaba aún en una etapa de duelo y negación absoluta… obviamente, era parte del proceso… del mío, al menos.

Tuvieron que pasar algunos años y varias consultas más, antes de que Héroe me lo volviera a proponer. Entonces, todo era diferente. Todas las circunstancias estaban a favor; Héroe lo supo y lo aprovechó.

Lo recuerdo perfecto; llegué a consulta, nuevamente a pasar lista, pero aquella vez, no iba sola. Iba muy acompañada y muy enamorada de un joven caballero que me traía de cabeza y cacheteando las banquetas.

Ya en el consultorio, mi Doc me preguntó:

-“Nel, ¿quieres tener hijos?”

A lo que enseguida asentí.

-“Bueno, de ser así, tienes que considerar que tu glucosa debe estar súper controlada durante un periodo prolongado de por lo menos dos años, previo a tu embarazo para que éste no sea arriesgado, ni para ti ni para el embrión”…

O algo así me dijo.

Salí de consulta taaaan iluminada, como escuchando cantos angelicales y arpas, que al día siguiente marqué a Medtronic.

Lo siguiente fue muy rápido, pues estaba súper convencida de que quería una bomba y la quería ya. Así que enseguida me capacitaron.

Una bomba de insulina es una herramienta fabulosa que ayuda en el control de diabetes. Sin embargo, es una herramienta, y sólo aquellas personas que hayan aprendido a usarla adecuadamente podrán aprovecharla al máximo, para lo que es fundamental conocer :

¿Cómo interactúa la glucosa en la sangre?, ¿qué pasa cuando se acumula?, ¿cómo funciona la insulina?, ¿qué alimentos contienen hidratos de carbono?, ¿cuantos y cómo estos se convierten en azúcar o glucosa?, etcétera…

Esa fue mi iniciación en el proceso de convertirme en mitad mujer, mitad máquina… bueno, digamos que 90% 10%… o tal vez menos, 95% 5% (jajajajaja)

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