Debo admitir con toda la sinceridad y la honestidad con la que mis padres me tatuaron el tuétano desde muy pequeñita, que no conocía a esta chica de la que hoy me siento  con una taza de buen café colombiano, frente a mi escritorio para describirla, y también para picarte las costillas, como exhortándote a que la stalkees tú también y comiences a prestarle más atención porque algo me dice que está a punto de ser como la humedad y muy pronto la vamos a topar hasta en la sopa.

Tal vez seas de los que no se suben al metro ni por casualidad, pero si sí, podría jurar que el año pasado la llegaste a ver infinitas veces en las pantallas de los andenes. Así, al menos, me pasó a mi. Y tuvieron que pasar casi 14 meses para que yo decidiera escribir de ella, porque antes quería hacer de mi blog, algo más “alternativo wanna be”… pero sinceramente la vida, la música y la moda tienen matices, y todos son padrísimos. Tal vez hoy te gusten unos más  que otros, pero eso lo determinaran tus marcos de referencia, que por cierto, también van cambiando, así que no me juzgues por despertar con reggaetón casi todas las mañanas religiosamente  y  escuchar folk por las tardes y por las noches.
Tal vez todo lo que acabo de decir te hace voltear los ojos porque tú la conoces desde su comienzo y  yo sólo estoy dejando en evidencia mi falta de cultura.
Acá los motivos por los que considero que le debes prestar una poquita de tu atención a este epítome de  mujer latina:

Porque domina tendencias de moda y si un día no tienes idea de cómo peinarte o de lo que vendrá para la temporada, revisa su instagram, seguramente te dará muy buenas ideas. Como a mí, que ya me mandó directito y sin escalas a Goodbye folk a conseguir una chamarrita de camuflaje tipo boyfriend; y también a Forever 21 en busca de un par de Cadenas Bralettes.


Porque ama su cuerpo tal y como es, con sus curvas cóncavas y convexas, dejando en evidencia que lleva una vida saludable, lo que habla mucho de su amor propio.


Por su tatuaje ESCRITO EN ESPAÑOL que dice “Véncete a ti mismo”… lo que me hace intuir que la vida la ha colocado en un nivel de conciencia y de desarrollo espiritual y emocional por arriba del promedio de las  personas “famosas” y “exitosas”. Lo que para mi, la hace una mujer bella por donde se le vea.

¡Venga!, ¡Acéptate con todo y tu pésimo gusto musical… y pare de sufrir!

Fotografía: Juan Pablo Carrillo

Repasando momentos amargos en mi vida, motivada un poco por una mala experiencia que viví en estos días con una señora que tuvo a bien portarse conmigo como una vagabunda típica de Hollywood, o sea, demente; recordé también muchos días en los que algunas otras personas me han sacado de onda nivel misterio sin resolver. Como la vez que le pedí a un novio (ahora ex) que me acompañara a tatuar.

Esta experiencia es digna de compartir, con el único fin de que experimentes en cabeza ajena, en este caso, la mía.

Había decidido tatuarme, porque mi primer tatoo no había quedado justo como yo quería (téeeeeepico del primer tattoo), entonces pues estaba decidida a esta vez, hacerlo bien y tatuarme algo que realmente me gustara muchísimo y superara la incomodidad que me generaba el tatuaje anterior, con un súper profesional, súper pro; lo que representó casi 5 meses de espera.
Por fin el gran día de mi cita había llegado, mi ex, que aparentemente me quería muchísimo, me apoyaba y aprobaba (no en plan le pido permiso, sino en plan, me interesa tu opinión) la idea del tatuaje que había trabajado desde hacía 6, 7 meses atrás. Total, pues el maestro sensei tatuador nos advirtió que tardaría en tatuarme aproximadamente 5, 6 horas por el nivel de precisión y blablablabla… Lo que procedió fue descubrirme el área abdominal que va a estallar como fiesta patronal que va a estallar… y pues no puedo decir que no me di cuenta de cómo se le iba descomponiendo la cara a mi ex porque el maestro sensei tatauador estaba encima de mi (laboralmente hablando)… y pues como lo dijo, lo cumplió, 6 horas con diez y tantos minutos después, el maestro sensei tatuador había terminado su trabajo, y yo había dejado de sumir la panza.
Te has de imaginar que el maestro sensei tatuador, por su nivel súper pro, cobraba las perlas de la virgen; realmente ése, mi tatuaje, había sido una gran inversión para mí.
Salimos de ahí, y mi ex aun traía la cara de tapujo; descompuesto y compungido. Hecho la furia en persona, se subió al coche, me subí al coche y envueltos en una nube de incomodidad me dijo – “tu tatuaje es lo más feo que he visto en mi vida”…
Aquí viene el listículo para cuando vayas a tatuarte (aplica también para las perforaciones):
Siempre ve acompañad@, porque definitivamente, por no ir acompañada, la primera vez que me tatué, no me pude percatar que  lo que me estaba tatuando en la nuca, no era exactamente lo que yo había pedido.
Cerciórate de que te acompañe realmente una buena persona, o por lo menos, sensata para que te diga verdades, sobretodo porque un tatuaje es permanente e irreversible.
Definitivamente siempre ve con el mejor maestro sensei tatuador.  Inviértele, porque es tu cuerpo al que estas exponiendo.
Elige, si bien, no un dibujo exclusivo, sí uno que de verdad sea único para ti y que te vuele los sesos porque estará contigo siempre.
Tómate tu tiempo. Generalmente las decisiones impulsivas después generan una especie de malestar. Un tattoo no es para tomarse a la ligera.


Y pues nada, karma is a bitch, 🙂 lalala