Estoy atravesando por un momento en el que no sólo me cuestiono los “para qués” de la vida que surgen como respuesta de aquellos acontecimientos que me han impactado…

Primera Parte.


Hola, soy Nelly Flor. Desde que tengo memoria humana, mi papá se ha tomado muy en serio su papel de orientador y guía de vida, sobre todo a la hora de probar cosas nuevas, llámese comida y/o experiencias. Por eso, hoy en día alzo los brazos al cielo y agradezco al universo que puedo disfrutar de casi todo tipo de comida, y digo casi, porque definitivamente brochetas de víboras y cucarachas fritas chinas muy probablemente no, pero todo lo demás, sí. Lo que no significa en ningún momento que no me resista al cambio y que no me tiemblen las rodillas cuando se me presenta algo desconocido, como me pasó el día en que el endo me propuso colocarme la microinfusora de insulina. Mi reacción inmediata fue pelar los ojos y tragar saliva para darle una respuesta conciliadora de manera que no notara que me estaba poniendo pálida del terror, entonces le pregunté –“¿lo puedo pensar?”, él sonrío y me dijo –“¡Claro!”. De eso han pasado varios años y fue hasta hace poco (relativamente) que jalé aire para hacer todos y cada uno de los tramites necesarios para tener un páncreas mecatrónico y convertime entonces en un digno representante del gremio de los cyborgs.


¿Qué me hizo reaccionar? El motivo principal fue que el endo me había advertido de lo arriesgado que sería embarazarme con un descontrol de glucosa en sangre, y en ese momento yo estaba tan enamorada que obviamente empecé a hacer planes a futuro con mi pareja; pero sin duda, también me motivaba el profundo deseo de hacer las cosas cada vez mejor, por amor propio, por tener energía y muchas ganas de vivir mejor.
Sólo me agobiaba el hecho de que vendría conmigo a todos lados y no había manera de ocultarlo, pensaba que ya no podría usar ombligueras, ni leggings, ni vestidos muy entallados, porque qué oso que la gente lo viera, y qué flojera dar explicaciones todo el tiempo. Hasta que un día me desperté con la llamada de mi asesora de Medtronic para avisarme que ese mismo día recibiría en mi casa mi bomba de insulina , entonces ya era algo muy real; pensé, “¿qué diablos?, total, MI DULCE VIDA ya es pública, será un tema más del cual podré escribir (sonrío).


Segunda Parte.


El día que el endo me propuso colocarme la microinfusora de insulina, después de explicarme en qué consistía, comencé a fantasear cómo sería. Entonces llegué a mi casa a buscar en internet imágenes y toda la información al respecto, y en ese momento pensé: -“Sí la quiero, pero no ahorita” (soy de la media de la población del sí sí, pero no, mejor al ratito… creo que se llama miedo a lo desconocido).

¿En qué consiste una microinfusora de insulina?
(Se aproxima un repaso)


La microinfusora de insulina es un pequeño aparato, del tamaño y peso de un ipod, el cual no se implanta, más bien la insulina es administrada a través de una especie de mini catéter que se inserta por debajo de la piel y se cambia cada 2 ó 3 días, puede desconectarse fácilmente para bañarte, nadar o realizar cualquier actividad física que así lo requiera. Con solo oprimir un par de botones administra la cantidad de insulina que requieres. La terapia con la microinfusora o bomba de insulina está diseñada para personas insulinodependientes. Es el tratamiento que más se parece a la acción de un páncreas saludable, pues además de cubrir la necesidad de insulina durante las comidas, administran insulina las 24 horas del día, de acuerdo a un plan programado diseñado especialmente para ti, sustituyendo a la vez lo que normalmente utilizarías de insulina lenta, esto para mantener niveles de glucosa en sangre en el rango deseado entre las comidas y durante la noche.
La terapia con microinfusora de insulina, te da más libertad para comer lo que quieras, cuando quieras, saltarte una comida, dormir o hacer ejercicio sin temor a una baja de glucosa severísima.


Ese “ahorita no”, lo sostuve en mis pensamientos saboteadores a lo largo de 5 años aproximadamente, y hoy me río, porque sólo puedo pensar que me tardé demasiado. Mi páncreas mecatrónico resultó mucho más discreto que las jeringas. Cuento con los dedos de la mano, las veces que algún extraño me ha preguntado “¿qué es eso?”. Además, me sigo vistiendo exactamente igual. He encontrado mil y un maneras prácticas de portarlo… en fin, mi páncreas mecatrónico y yo somos uno mismooooo.

Lenny y Nelly
Lenny y Nelly

Hola, me encuentro nuevamente frente al teclado dispuesta a compartirte información referente a la vida con diabetes, así como algunas ventajas de contar con un órgano mecatrónico como lo es una bomba de insulina y con un dispositivo fundamental como es un medidor continuo de glucosa.

Hace algunos años, después de haber superado mis resistencias y logrado mejorar mis conocimientos en cuenta de carbohidratos y plan de alimentación, llegué a pensar que al obtener una microinfusora de insulina y aumentar mi actividad física, sería suficiente para mejorar mi HbA1c. Sin embargo la experiencia y el tiempo me han demostrado que me estaba faltando un factor sumamente importante en la ecuación; la medición constante de glucosa, lo cual se vuelve menos dolorosa y menos complicada con un medidor continuo.

Persiguiendo un Status Quo siempre…

Alcanzar un Status Quo es de alguna manera imposible, pues quienes vivimos con diabetes tipo 1 sabemos que siempre se puede estar mejor.

¿Qué cómo ha logrado Nelly Flor estar cada día mejor?

La respuesta a la pregunta anterior la responderá mi amigo Lenny, que ha sido testigo presencial de mi transformación mecatrónica casi biónica.

Los reportes consisten, a grandes rasgos y para no marearte, en informes legibles que muestran las lecturas del sensor, las alertas del sensor, la insulina basal y la insulina administrada en cada comida, así como los niveles de carbohidratos y el ejercicio realizado durante un día. Este informe les ayuda a identificar la causa y el efecto de episodios de glucosa en sangre, tanto de altas como bajas.

En estos informes también se muestran la configuración del dispositivo para una hora y un día determinados en el caso de que se hayan programado patrones temporales, que generalmente atienden a actividades específicas del usurario de la bomba en cuestión.

Estos documentos le ayudan a repasar las decisiones de tratamientos anteriores con el fin de entender posibles áreas de mejora.

Los informes se muestran en formato PDF. Se pueden visualizar en línea, guardar, imprimir o enviar por correo electrónico. Puede compartir sus informes con su endo y educador en diabetes de cabecera, quienes podrán ayudarle a decidir si debería ajustar su régimen de tratamiento y de qué manera hacerlo. Los informes pueden generarse uno por uno o en grupos.

No pude escribir este capítulo sin tener en la mente y en el corazón, tanto a mi endo (Raquel Faradji), a mi educadora en diabetes y sensei (Elena Sainz) y por supuesto a mis siempre asesoras de Medtronic (Monica Martinez y Nadia Montes) quienes conforman parte fundamental de mi red de apoyo y por quienes hoy puedo bailar thriller cada vez que mis resultados de HbA1c mejoran.

“AL LECTOR

Aunque en cierta medida me disguste decirlo, he sido cyborg durante los últimos 4 años. 

Esto significa que por más de un lustro traté de ser un infiltrado tipo 1.
Considero un gran privilegio el hecho de haber tenido la oportunidad de conocer a tan diversa multitud de cyborgs de manera íntima.

Sobre la base de la experiencia y de la labor de investigación realizada durante estos años, he escrito varios textos. Los que integran este capítulo fueron seleccionados entre el material de los últimos 4 años comprendidos.

Explicaré las razones por las cuales he decidido reunirlos.

En primer lugar, considero que la mayoría de ellos versan sobre situaciones que atañen a la vida del cyborg en este mundo moderno tan lleno de sorpresas. Este no es un manual de consejos, ni se asemeja de manera alguna a un tratado del tipo “hágalo usted mismo”, pero he podido observar en reiteradas oportunidades que compartir nuestras experiencias y el aprendizaje resultan sugerentes y enriquecedores para los lectores. De alguna manera, y aunque en pequeña medida, les han brindado mayor seguridad para decidir y realizar sus elecciones individuales, en su esfuerzo por lograr lo que se habían propuesto en relación al manejo y control de su diabetes.

Por esta razón quisiera que estos textos resultaran accesibles a cualquier persona que los leyera.

Esto me interesa especialmente porque estoy segura de que muchas personas que nunca han buscado apoyo en el asesoramiento en lo que implica un páncreas mecatrónico, experimentarán mayor coraje y confianza en sí mismas al leer las luchas y dificultades que otros cyborgs han superado.

Otra razón que me ha estimulado a preparar este capítulo es la creciente cantidad y la urgencia de las dudas por parte de aquellos que ya están familiarizados con mis puntos
de vista sobre la dulce vida de un cyborg con un páncreas extra mecatrónico.

Un motivo más complejo y personal: es la búsqueda de un auditorio adecuado para lo que tengo que decir. Este problema me ha perturbado durante lo que va del año. Sé que me dirijo solamente a un sector reducido de la población, de los cuales muchos consideran un sueño guajiro acceder a esta tecnología, descartándola por completo, especialmente por motivos económicos.

En términos más sencillos, el propósito de este capítulo es compartir con el lector una parte de mi experiencia, es decir, una parte de mí mismo. He aquí lo que he experimentado en las junglas de la vida moderna, en el territorio poco explorado del TIR (TIEMPO EN RANGO).

He aquí lo que he visto y lo que he llegado a creer; los métodos mediante los cuales intenté verificar y someter a prueba mis creencias; algunas de las dudas, incógnitas,
preocupaciones e incertidumbres que aún me surgen. Espero que algo de lo que hoy me propongo compartir llegue realmente al lector. “

Texto adaptado especialmente para Mi Manual de Cyborg, extraído de “El Proceso de Convertirse en Persona” de Carl Rogers.

Historia de las Bombas de Insulina.

Un cuarto de siglo luego de su introducción, la infusión subcutánea continua de insulina, más comúnmente llamada “bomba de insulina”, ha sido una terapia efectiva y segura para el manejo de la dulce vida con diabetes.

En 2002, aproximadamente 195,000 personas en EU utilizaban bomba de insulina.

En febrero 2003, el Instituto Nacional Británico para la Excelencia Clínica recomendó que la terapia con microinfusora estuviera disponible a pacientes con diabetes tipo 1 mal controlada.

La aceptación global y soporte de la comunidad médica para este método de administración de insulina continúa ganando popularidad.

Historia de la tecnología de la bomba.

Dr. Arnold Cádiz de Los Ángeles, California, desarrolló la primera bomba de insulina a principios de 1960. Se colocaba en la espalda y tenía aproximadamente el tamaño de una mochila de marino. Estudios clínicos rigurosos probaron a la infusión subcutánea continua de insulina finales de los 70. Y al principio de los 80 la ISCI se consideró como una alternativa posible de administración de insulina para pacientes con diabetes tipo I.

El modelo “Autosyringe” también conocido como “Gran Bloque Azul” fue la primera bomba comercial. Desde su introducción en 1978, hubo entusiasmo en la comunidad médica y algunas compañías comenzaron a promover el desarrollo de bombas de insulina. Sin embargo, muchas de esas bombas no tenían los controles necesarios para asegurar la administración de insulina de modo seguro. No eran muy fáciles , y algunos modelos hasta necesitaban el uso de un destornillador para el ajuste de la dosis. Además la idea de usar una bomba grande y pesada y estar conectado a una máquina hacían comprensible la resistencia entre algunos pacientes.

A principio de los 80, la terapia de la bomba estaba reservada solo para los casos mas difíciles de manejar y los resultados eran con frecuencia, insatisfactorios. A finales de los 80, la terapia de la bomba de insulina todavía era usada por una minoría de pacientes.

Los 90 trajeron mayores avances en el campo de la tecnología de dispositivos médicos, lo que permitió reducciones dramáticas en el tamaño de la bomba, un incremento de la seguridad y permitió un mayor uso por parte de los pacientes. Hoy en día, la mayoría de las bombas son del tamaño de un localizador (pager) y tienen aditamentos que permiten programas la memoria, distintas dosis basales, distintas dosis de bolo y control remoto.

Métodos de administración de insulina subcutánea.

La infusión subcutánea es capaz de simular la secreción fisiológica de insulina de las células que produce el páncreas más certeramente que como se hace con inyecciones diarias múltiples.

Los modelos actuales de bombas de insulina permiten una dosis predeterminada de insulina que debe ser programada en un periodo de 24 horas, también conocido como dosis basal. La dosis basal se ajusta para manejar cambios en los requerimientos de insulina como los que toman lugar durante el ejercicio, cambios en el peso, menstruaciones, enfermedad y otras circunstancias. Estos cambios pueden ser hechos con precisión en incrementos tan pequeñas como 0.05-0.25U por hora. Un análisis mostró que el número promedio de dosis basales (luego de ser ajustadas apropiadamente) estaba entre 4 y 5 posiciones en un periodo de 24 horas.

Otra ventaja de la infusión subcutánea sobre las inyecciones, es la absorción predecible de las insulinas de corta duración usadas en la bomba de insulina. La absorción de estas insulinas rápidas varían por menos de 3% diario. Contrario a las inyecciones, usualmente requiere de 1 o mas piquetes diarios de insulina de acción intermedia o de larga duración. Comparada con la absorción de las formas de corta duración, la absorción de estas insulinas (intermedias o lentas) ha mostrado variar entre 19% y 55% en el mismo individuo y puede incrementar el riesgo de las variantes en las glicemias.

La variabilidad intrarregional en la absorción de la glucosa disminuye con la infusión subcutánea porque utiliza el mismo lugar para la inyección durante 2 o 3 días en lugar de un nuevo lugar para la inyección 3-4 veces al día como ocurre con las inyecciones.

La bomba también envía la insulina en caso necesario, esto es, el usuario, puede iniciar el envío inmediato de insulina. Este método de suministro de insulina se conoce como “bolo de comida” y es hecho por lo general antes de una comida para suplir las necesidades postprandiales. La cantidad de insulina enviada se calcula de acuerdo a la cantidad de carbohidratos consumida. También puede enviarse un bolo de insulina si la glicemia está alta y se necesita insulina adicional esto se conoce como “bolo correctivo”.

El modelo más reciente que se encuentra en el mercado, nos ofrece bolos para corregir cuando a través del sensor, la bomba percibe que la glucosa del cyborg en cuestión se encuentra alta; y también detiene la infusión cuando recibe una señal de que está bajando demasiado. Ambas decisiones las toma de manera autónoma; es decir, prácticamente estamos hablando de una bomba de insulina que es un páncreas mecatrónico pero con características sumamente similares al humano.

Terapia de insulina intensiva… o sea, con microinfusora de insulina.

Un estudio de control de diabetes y complicaciones arrojó en resultados infalibles que los controles estrictos de la glucosa en personas con diabetes tipo I pueden ayudar a prevenir complicaciones microvasculares a largo plazo. El plazo de 9 años en 1441 pacientes publicado en 1993, demostró que la terapia intensiva de insulina y chequeos frecuentes de la glucosa significa el retraso del progreso de retinopatía diabética.

Los resultados del control de diabetes y complicaciones propuesta por la Asociación Americana de la Diabetes recomiendan que los controles de la glucosa equivalentes a los adquiridos con terapia intensiva con insulina (menos de 7%) deben ser la meta para la mayoría de los pacientes con diabetes tipo I.

La utilización de la bomba de insulina ha mostrado en varios estudios una reducción sustancial de la incidencia de hipoglucemia leve y severa. También se han hecho combinaciones en la población pediátrica mujeres embarazadas y adultos y se ha mostrado un mejor control de la glucosa con esta terapia más que con inyecciones.

Quizás una de las mayores ventajas de la microinfusora o bomba de insulina desde la perspectiva del paciente es que permite una vida mas normal. La terapia de bomba simplifica patrones irregulares de las comidas, permitiendo flexibilidad en los horarios de las comidas y otros aspectos de la vida del paciente. En realidad, es esta flexibilidad la razón mas frecuente para que los pacientes elijan y permanezcan en la infusión subcutánea continua de glucosa. Los pacientes pueden modificar la disponibilidad de la insulina por la hora, lo que permite actividades que de otro modo serían peligrosas, como saltar o retrasar una comida, dormir hasta tarde en los fines de semana o hacer ejercicios vigorosos. Los estudios demuestran gran satisfacción por parte de los pacientes, aunque el costo comparado con las inyecciones es mayor.

Es importante para mí, subrayar que el descontrol de glucosa es el principal factor que eleva los costos de salud en la diabetes. En un análisis regresivo se vio la relación entre el control glucémico y el cargo de gastos médicos para 3017 adultos con diabetes en una organización de mantenimiento de salud. Los gastos médicos se elevan significativamente por cada 1% sobre una HbA1C de 7%.

Conclusión.

Sólo una década después que la terapia de infusión subcutánea  se implementó, se confirmaron los beneficios de la misma alcanzando mucho mejores controles de glucosa. Un estimado sugiere que más del 40% de las personas con diabetes tipo 1 eventualmente usará bomba de insulina por todos sus beneficios.

Hoy, podemos levantar los brazos y agradecer porque “el páncreas artificial” se está convirtiendo en una realidad. Si quieres más información de éste, dejo aquí una liga: CLIC AQUÍ.

Para situaciones extraordinarias, medidas ordinarias.

Este texto no es un capítulo como tal, sin embargo, forma parte esencial de este manual.

Los anexos son los comentarios o las anotaciones que complementan un documento.
Supongamos que un diseñador, creativo, terapeuta humanista, mitad humano, mitad
máquina, presenta una investigación sobre la estrecha relación que ha establecido con su microinfusora de insulina y todos sus gadgets en una determinada ciudad, en un determinado país. Este personaje desarrolla su primer trabajo a lo largo de doce páginas. Como anexo, agrega otras páginas donde detalla una situación particular.
El anexo, en este caso, sirve para compartir un listículo de “5 pasos para hacerse cargo de lo que si está en sus manos”.

Sobreponerse a los cambios.

En medio de la situación menos esperada y más inverosímil con la que esta generación de humanos hemos tenido que apechugar. Similar a una película de ciencia ficción, mezclada con un toque de surrealismo y terror; este thriller filmado a nivel mundial, resulta casi imposible sobrellevarlo y responder asertivamente a la vieja rutina de vivir. Y es que no es para menos, repasando los hechos, le dijimos “hasta nunca” al Manual de Carreño; hemos tenido que cambiar nuestra forma de existir prácticamente de un día para otro. Las leyes de convivencia como hasta hoy las conocíamos tuvimos que corregirlas y adaptarlas acorde a lo que la Organización Mundial de la Salud nos ha exigido de la manera más atenta.

Las especies que se adapten más a un determinado ambiente, tendrán un mejor futuro. Según Darwin lo más importante es la adaptación porque esto lo capacitará y le dará mayores cualidades para poder sobrevivir. Por lo que ya no importa tanto la fuerza o el poder de una cierta especie, sino la adaptación y modificación a un cierto ambiente, que lo pondrá a prueba y lo confrontará con otros seres iguales o mejores que él, pero al vencer la adversidad, alcanzará la supremacía de su especie y ésta será heredada a sus descendientes, los cuales tendrán mayores probabilidades de supervivencia.

Bajo los principios de esta ley, que reconozco me llena de angustia y ansiedad, elijo poner manos a la obra y hacerme cargo de lo que sí puedo controlar, como en mi caso muy particular, lograr lo que los cyborgs conocemos como TIEMPO EN RANGO.

Cómo lograr tiempo en rango en el resguardo de tu hogar en 5 pasos:

1. En una libreta exclusiva y divertida, anota tus horarios de comidas y colaciones, los alimentos que consumes y cuanta insulina te administras. Ya sé que suena a pesadilla, sin embargo, tanto tú como el endo sabrán exactamente cómo funciona tu diabetes.


2. Repasa tu cuenta de carbohidratos. A veces damos por hecho que nuestros cálculos son perfectos, y tras!!!!, siempre es necesario un repaso, porque las pequeñas diferencias en tu cuenta hacen grandes cambios en tus glucemias.


3. Deja las relaciones tóxicas, obsesiónate con tus glucosas. Invertirle atención al celular intentando rescatar relaciones virtuales dañinas, es dedicarle tiempo bueno al malo. ¡Avienta el teléfono!, ¡toma el glucómetro, tu bomba y sus gadgets!… ¡mide tu glucosa, mide tu glucosa, observa tus glucosas!, ¡conoce tus glucosas!…¡domina tus glucosas!


4. Dona, regala, vende los alimentos altos en carbohidratos. Elige lo natural y hecho en casa.Aprende a cocinar para ti… para tu cuerpo. 

5. La actividad física es tu aliada. A mi me va mejor, ejercitarme en la tarde… Aunque tengo que reconocer que confinada en las paredes de mi casa, me resulta casi una misión imposible, soy testigo que mi glucosa lo agradece.

Pasada esta crisis, retomaremos los capítulos 7, 8, 9… y contando. En tanto no olvides que “ninguna situación es permanente, permite que todo suceda, lo “bueno” y lo “malo”, sigue adelante, nada es definitivo”. Rainer María Rike.

Las hormonas rigen nuestra vida; nuestro cuerpo, otros cuerpos, el universo entero…

Suponiendo que uno de nuestros propósitos para este 2020 fuese lograr un mejor número, tanto en Tiempo en Rango como en HbA1c. Es necesario apoyarnos en algunas otras herramientas como en diferentes actividades. Ejercitarnos, para usar menos insulina, y/o comer mejor, y/o trabajar nuestras emociones, y/o mantener orden y constancia en todas las anteriores.

Para mí, Navidad comienza en octubre.

A lo largo de la historia, los humanos (porque antes de ser un cyborg fui solamente humana) surgimos como una especie social. Darwin describió la organización de todos los mamíferos, incluyendo a los seres humanos por supuesto, en quienes observó algunos signos físicos de la emoción animal. Nuestro cuerpo transmite mensajes a los demás seres sociales ya que nuestro cerebro está programado para funcionar como miembros de un grupo social.

El apoyo social no significa simplemente estar rodeados de personas. Cuando tenemos que responder a situaciones de peligro o desastres, el apoyo social es la protección más potente contra el estrés y el trauma que pueden paralizar a las personas (estas línea y estas palabras, cobran fuerza cuando consideramos que justamente responden al significado de diabetes mellitus).

La clave del apoyo social es la reciprocidad, es decir, ser escuchado y visto, sentir el apoyo en la mente y en el corazón por parte de alguien es la mejor receta y además el mejor incentivo para que nosotros devolvamos este mismo apoyo. Para calmarnos, curarnos y crecer necesitamos la sensación visceral de seguridad, que suele sentirse desde que nacemos y estamos en brazos de alguien que nos quiere y nos cuida incondicionalmente.

Así, como seres sociales que somos, el proceso de socialización marca nuestra calidad de vida. Ser capaces de sentirnos seguros con otras personas es una de las mejores herramientas para nuestra salud mental.

Todo el rollo anterior me interesaba soltarlo para entender por qué ha sido tan sanador el hecho de acudir a eventos donde coincido con mi tribu, mi clan, mi pandilla. Es por este motivo que para mí Navidad comienza en octubre, porque llevo un rato ya celebrando el mes más importante para quienes vivimos con diabetes, tanto en USA como en Mexiquito… y es que habemus cyborgs por toooodo el mundo.

Para mí, Navidad comienza en octubre.

No sé si alguien aquí recuerde o tenga presente que este, su cyborg de cabecera, comenzó escribiendo de moda y antimoda… ¿?

Pues debo confesar que sigue siendo mi pasión, porque no falta el desfile en la semana de la moda que sucede en octubre, al que me invitan, y entonces yo hago una detallada reseña del fascinante trabajo de algunos de mis amigos diseñadores; o a veces también, suelto la ponzoña que me generan algunas personas que confunden moda con “estatus”, pero esa es otra historia… No puedo evitar sentir la misma DICHA cuando me encuentro con mi FAMILIA de Diabetes, quienes siempre me enseñan algo nuevo, me recuerdan lo olvidado y reciben con los brazos abiertos lo que yo también tengo para compartirles.

Para mí, Navidad comienza en octubre, cuando me encuentro con mi increíble comunidad creativa en la semana de la moda, la de diabetes en noviembre y la de sangre en diciembre, pues tienen mansiones en mi corazón; son quienes han conformando mi red de apoyo en lo laboral, en mi bienestar físico y emocional, y sin lugar a dudas, en lo espiritual… lo que siempre se termina por reflejar en mi HbA1c.

Y como ya nos lo explicó Darwin, este apoyo social atiende a un mecanismo de supervivencia animal, lo que resulta básicamente E S E N C I A L, no sólo para los cyborgs como yo, sino para todos los que vivimos con diabetes, puesto que constantemente nos confrontamos con los controles de glucosa en la sangre a las tres de la mañana, los bajones que nos ponen de frente a la corte celestial, el olor a insulina en las manos después de cambiar el sitio de la bomba o llenar una jeringa… y todas y cada una de las pequeñas luchas cotidianas y los esfuerzos silenciosamente heroicos.

Este capítulo es un profundo agradecimiento a todos ustedes, quienes se han vuelto indispensables en la dulce vida de su servidora, quiero decirles que siempre se encontrarán en el prólogo de MI MANUAL DE CYBORG.

¡FELIZ NAVIDAD!… y que el 2020 nos traiga muchísimos encuentros.

Nota: Sí vives con diabetes y aún no formas parte de tu clan, escríbeme… del resto, me encargo yo <3

“El súper poder de ser cyborg también conlleva una gran responsabilidad”.

Stan Lee Nelly Flor

Desde el comienzo, después del big bang, cuando los humanos aparecimos, comenzamos a pasar muuuuuchísimo tiempo en el mundo de las ideas, donde todo es más grande, más intenso y normalmente, irreal. En ese mundo de fantasía, visitamos varias veces lugares maravillosos, llenos de emociones positivas y sensaciones de infinita paz y bienestar… otras veces, por el contrario, visitamos lugares súper lúgubres, obscuros, peligrosos y muy fríos… como una especie de pasillo infinito donde hay un tapete persa infinito también, que huele a humedad con puertas cerradas y armaduras oxidadas, donde nos pasamos la vida tocando, con la esperanza de que la siguiente puerta que abra nos lleve a un mundo mágico de alegría. En el inter nos hacemos bolita y nos paralizamos muchísimo tiempo.

Esto me ocurre seguido, y reconozco que se llama auto sabotaje… y me sucede normalmente cuando me enfrento con algo desconocido, o sea, cuando me paro delante de una puerta con título imponente como:  “Condiciones autoinmunes”, “Hemoglobina Glucosilada”,  “Bomba de insulina”… o la última, “Sensor, SmartGuard”.

En este capítulo, compartiré mi experiencia y el auto sabotaje que viví durante algún tiempo en relación a esta última puerta llamada: “SENSOR, SMARTGUARD”

Si bien desde hace 10 años empecé a realizarme periódicamente exámenes de sangre, al mismo tiempo que inicié mis estudios e investigaciones personales acerca del sistema inmune y los infinitos motivos por los que puede atacar al propio cuerpo; hace 4 años comencé a usar bomba de insulina,  y desde el principio tuve la opción de usar sensor… jamás quise, porque de por sí traer bomba de insulina ya es lo suficientemente demandante como para todavía estar viendo graficas de mi glucosa todo el tiempo, escuchar alarmitas constantemente, picar más cachos de piel y mil ideas más que se me ocurrían. Todo eso era un vil pretexto, la verdad no quería porque implica un paso más en el proceso de aceptación, y por lo tanto significa más responsabilidad. No es mentira eso que dicen los súper heroes de comic: “Con un súper poder, viene una gran responsabilidad”. El súper poder de ser cyborg también conlleva una gran responsabilidad, por lo tanto asusta, y asusta un montón.

La responsabilidad de tu salud, de tus decisiones o indecisiones, ¡claro que asusta!

Una vez más entiendo que es parte del proceso, pero falta que alguien que ya superó ese miedo te cuente que:

“Sí, estás viendo todo el tiempo tus graficas, pero la ventaja es que enseguida puedes hacer correcciones también”

“Sí, todo el tiempo, o en muchos momentos te suenan alarmas, pero eventualmente te acostumbras y no son tan molestas”

“Sí, un pinchazo más a la semana, pero no es doloroso… no tanto”

“Si, a veces es frustrante lidiar con los defectos de laboratorio, fallas técnicas y errores de colocación… pero con la práctica eventualmente sucederá cada vez menos”

Lo que debes saber del sensor es que tiene estos cuantos contras, pero tiene muchísimos PROS:

El monitoreo continuo de glucosa te permite controlar tus niveles y darle seguimiento a las tendencias y los patrones para poder corregir constantemente y lograr mejores números.

Requiere un pequeño equipo, que personalmente acabo de bautizar como “Yoshimi” (porque es mi guardián personal, cintanegra-ninja-karateca que me ayuda a estar mejor y más protegida en cuestiones de salud física). Consta de un transmisor y un sensor que mide los niveles de glucosa intersticial cada 5 minutos, lo que significa que recibirás 288 lecturas al día, en comparación con aproximadamente 6 a 10 lecturas cuando se utiliza el control tradicional de glucosa sanguínea mediante punción capilar. Es decir, como sí pudieras ver la película completa en vez de sólo fotografías.

La buena noticia es que no hacen falta más piquetes capilares de las habituales para conseguir mucha más información.

Lo que es aún más increíble es que este sistema te ayuda a ver las tendencias de tu glucosa, permitiéndote ver los valores en gráficas y saber si tus niveles están subiendo o bajando. De esta manera, puedes empezar a anticipar las hipoglucemias (bajas de glucosa) e hiperglucemias (altas de glucosa).

También puedes personalizar las alertas predictivas de hipoglucemias o hiperglucemias para que te permitan reaccionar antes de que ocurran, ya sea infundiendo una dosis de corrección o suspendiendo la infusión antes de que ocurra un bajón.

Como ves… al final, una vez que aceptas convertirte en cyborg, la responsabilidad de tener un súper poder es el resultado de tener más y mejor información.

Para resolver todas tus dudas, aquí te dejo la pagina de medtronic (clic aquí)

Por el momento, Yoshimi y yo nos despedimos, no sin antes recordarte que me sigas en todas mi redes sociales para que no te pierdas ningún detalle de cómo vivo Mi Manual de Cybor en la dulce vida real: @nellyflordotcom