Fotografía: Juan Pablo Carrillo


A veces pasa que adoptas también los gustos del Prójimo, sobretodo cuando te sientes especialmente atraída e interesada. Eso fue lo que me pasó con MUSE, a quienes medio había oído pero jamás escuchado. Fue Prójimoquien me persuadió hace 4 años en una plática casual en La Casa del Té para chutarme un par de canciones de Kasabian, The Maccabees, Pulp y Muse. Me tenía embaucada, no tuve más remedio que asentar con la cabeza y anotarlo mentalmente en el encabezado de mi lista de pendientes urgentes. Al día siguiente ya formaban parte del soundtrack de mi película (#NERD)

Hace 2 años tuve la suerte de escucharlos y verlos en vivo (gracias a Prójimo), para lo que me preparé con meses de anticipación (casi igual que cuando el examen oral Delf B2). Recuerdo que el pecho me cimbraba con sonidos electrónico-sinfónico-progresivo-alternativo-espaciales. Y es que Muse no es cualquier banda. Son unos loquillos revolucionados, inspirados por la astrofísica, la vida extraterrestre y el fin del mundo, y logran transmitirlo perfectamente a través del sonido de su música.

Ésta será su cuarta visita a México para presentar «Drones» su séptimo álbum de estudio, y si no te pusiste las pilas para ir verlos al Palacio de los Deportes, aún podrías tener chance de toparlos en el Corona Capital.
El recuerdo de haber vivido la experiencia de ir a un concierto de esa magnitud se desvanecería con el pasar de los tiempos de no ser por la playerita padre que Prójimo me regaló. Ponérmela es volverlo a vivir.
Cuando tengas la dicha de ir a ver a una banda de esta calaña te aconsejo que:
  • Si no has escuchado por completo el último álbum, tómate la molestia de aprenderte un par de canciones.
  • Evita la toma de líquidos unas horas antes del concierto. Luego pasa que justo tienes que salir corriendo cuando tocan tu canción favorita o la única que te sabes. 
  • Está prohibido perder la oportunidad de comprarte la playera del recuerdo. Aunque siempre podrás conseguirla cualquier sábado en el Chopo. 
  • Nunca nunca sacrifiques comodidad por fashion. No uses tu mejor ropa. Trata de ir lo más cómodo posible.
  • Asimismo, un buen zapato es esencial. Para un concierto jamás utilices sandalias, flats o tacones. Lo mejor son botas o tenis. Los veteranos lo saben.

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